Desde chica siempre dije que no quería tener hijos. No se, nunca me he llevado muy bien que digamos con los niños, me cuesta no tratarlos como adultos y esto no les agrada a ellos mucho. Fácil en parte es culpa de mi mamá que siempre me hablaba como si fuera grande (aunque tuviera 5 años) y en vez de ponerme dibujos me ponía "María la del barrio". Eso mezclado con que yo era una mente maligna de adulta atrapada en el cuerpo de una niña. Nunca fui muy normal. Pero esos niños algún día crecerán entonces tal vez (solo tal vez) sí haya la posibilidad de que quiera tener un hijo (mujer de preferencia). Tal vez. Algún día. Más o menos cuando tenga 30 no se emocionen!
A lo que voy es que si es que sí llega a pasar, me gustaría escribirle algo desde mi perspectiva de veinteañera. Y si no, entonces esta carta será para mis sobrinos(que hoy me odian porque son niños y no se como tratarlos) y futuros sobrinos (los que aun no nacen y los que aun no están siquiera como proyecto) pero que cuando sean mayores me amaran porque seré la "Arantxa" (están prohibidos de llamarme tía) más rara.
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Hola! Soy la Arantxa de 20 años. Probablemente hoy día (si es que el mundo no se acabó) diga que en el 2013 no había vivido aun nada. Pero déjame decirte que para variar difiero conmigo misma. Sí, es muy probable que aun me falten demasiadas cosas por vivir, pero hay cosas que se aprenden y se viven solo a esta edad y ahora que ya soy vieja (de 30, 40 o 50 años) y probablemente tenga arrugas, no pueda entender. No me culpes, los raros también nos volvemos adultos.
-Descubre que quieres. Ten sueños ten metas. Esto es lo más importante, es lo que te hará despertarte de la cama todos los días. No importa si piensas que tu sueño es muy chiquito o muy grande. Si es importante para ti, entonces vale la pena luchar por él. Lucha contra todos, contra mí si es necesario. Pero ten buenos argumentos, argumentos que sean capaces sobre todo de convencerte a ti mismo cuando quieras desistir de él.
-Con el tiempo aprenderás que no es bonito quedarse con la sensación de"que hubiera pasado sí" en la cabeza. Así que hazlo. Inténtalo, aunque de miedo, aunque parezca tonto seguir tratando. Pero también aprenderás que hay un límite para intentarlo y que retirarse cuando ya lo has hecho, no es rendirse, es darte cuenta de que por ahí no es el camino.
-Ríete, ríete mucho. Ríete de ti mismo. Ríete cuando parezca que no hay ningún motivo para hacerlo. Y si no puedes llámame, yo me río de todo.
-Se honesto contigo mismo y con los demás. En este mundo en el que es más fácil tener una careta puesta y fingir apariencias, ser verdaderamente honesto es la tarea difícil. Sélo y rodéate de personas que sean igual. Solo cuando descubras que alguien que tú creías que era honesto contigo en verdad no lo es, te darás cuenta del valor de la honestidad. No esperes que esto te pase para empezar a serlo tú.
-Encontrar quien eres es difícil. Es algo que te atormentará la cabeza por mucho tiempo, pero una de las formas más fáciles de descubrir quien eres es pensar en los momentos en los que sonríes por impulso, sin darte cuenta. Esos momentos en los que no puedes parar de hacerlo. ¿Qué estabas haciendo? Pues hazlo más seguido.
-Que cosa es un logro y que cosa es un fracaso, solo depende de ti. No de lo que los demás consideren como tal.
-Escúchate y encuentra una manera de expresar lo que está en tu cabeza.
-Ser humilde no es más que darte cuenta que nada te da el derecho de tratar a alguien como si fuera menos. NADA. Todas las personas valen, valen un montón y entiende que todos te pueden enseñar algo, hasta la persona que menos esperas.
-Crecer no es dejar de ser niño. Crecer significa adquirir nuevas responsabilidades, pisar tierra y abrir los ojos a realidades que antes desconocías. Pero eso no significa que no puedes hacer tonterías o "niñerías". Para mí madurar es saber diferenciar como debes comportarte en los diferentes escenarios de la vida. No leer el periódico y tomar café todas las mañanas.
-Recuerda que al igual que tú, todos están pasando por alguna clase de problema y que de la misma manera que hay días en los que tú no puedes dejar de pensar en ti mismo y tratar mal a los demás sin querer, ellos también. Se un poquito más amable de lo que consideras que debes ser con los que te rodean, hasta con los extraños. Una sonrisa o un "ten un buen día" tal vez no marquen la diferencia en tu día, pero si lo hagan en la de la otra persona. No sabes lo bonito que se siente ser el motivo por el que alguien ya no está de mal humor. Inténtalo. Verás lo adictivo que es.
-Caerte es normal de eso aprendes. Los errores que duelen son los que te enseñan. Los que te cambian y está bien cambiar si consideras que así eres una mejor persona. Pero nunca dejes que el mundo se robe tu sonrisa. Nunca dejes que las caídas te vuelvan un amargado. Nunca dejes que las decepciones te conviertan en alguien que no es feliz. Equivócate. Equivócate mucho. Escucha los errores de los demás. Pregúntame cuales fueron los míos y si consideras que no entiendes la lección de esa manera, entonces vuélvelos a cometer tú también.
Se feliz. Así de simple. Así de complicado.
Esta lindo Arantxa :) Para estar en tus 20 tienes una vision de la vida mucho mas madura que mucha gente vieja (aunque eso de viejo a las 30 no me simpatiza), y basicamente pasa por el hecho de ser feliz por como uno es y no por lo que erradamente quisiera, por lo que uno tiene y no por lo que le falta, y por quien uno se rodea honestamente, no por el beneficio que obtenga de las personas.
ResponderEliminarGracias!!! Que bueno que te gustó :) y lo siento por lo de viejo a los 30 jiji. No se si tengo una visión de la vida más "madura" solo se que hay cosas que sin querer he aprendido y hasta ahora me han funcionado muy bien, así que en esas estoy.
Eliminarpara variar me siento orgullosa de ti una vez mas.. no solo porque eres mi hija sino porque te has convertido en un ser excepcional..(mucha baba)TE AMO <3
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