Cada vez que mi mamá entra a mi cuarto empieza con el rollo de que debo ordenarlo, que está hecho un desastre y luego prosigue con que mi vida también lo está y que debo "ordenar todo". Entonces empecé a buscar indicios que sustenten su teoría. Lamento informar que los encontré. Así que decidí hacer una lista y quizás ayudar a alguien que lea esto. Digamos que si te sientes muy identificado con lo que pongo: *ding ding ding* tenemos un ganador señores, tu vida también es un desastre. Tranquilo, tal vez abra un grupo en facebook.
Empecemos con lo emocional:
Empecemos con lo emocional:
Extrañas todo, extrañas a muchas personas, extrañas hasta a la nube que viste ayer con forma de bigote. Y si extrañas, por lo tanto lloras. Lloras porque viste una comedia romántica, una de terror, kill bill o una sobre la vida de Hitler. Lloras porque hace mucho frío, lloras porque extrañas al yeso que tuviste hace un par de semanas y lloras porque aplastaste un caracol con tu bici el otro día. Te das cuenta que estás muy triste o muy molesta y que nunca antes habías estado tan triste o tan molesta, entonces esto te emociona y te empiezas a reír (dafaq arantxa?)
Continuemos con las acciones:
Tu vida es una constante película con el soundtrack "bicicleta" de Kanaku y el tigre y andas a un paso tortuga, aunque ya estés 40 minutos tarde y te estén reventando el teléfono. Sales de tu casa sin verte al espejo y cuando llegas a la chamba te das cuenta que tal vez debiste verte al espejo antes de salir con el gorro marrón, las medias rosadas, las zapatillas verdes, el polo naranja y el pañuelo negro. No vas al teatro hace más de 2 meses. Duermes. Duermes mucho.
Las consecuencias:
Te da una especie de gastritis rara porque comes cuando te acuerdas y luego te dan ataques de ansiedad. Tus mejores amigos se vuelven vegetarianos y como a ti te encanta dar la contra, solo comes porquerías grasosas cuando estás con ellos. Has subido de peso y tienes un plan denominado "desinflar cachetes" que nunca sigues. Renunciaste a tu antigua chamba para tener tiempo de actuar, pero aun así no lo estás haciendo. Te metiste a clases de canto para poder afinar un poco porque cuando sales con audífonos puestos cantas a todo volumen por la calle sin darte cuenta. Te matriculaste a un curso de periodismo cuando toda la vida has tenido claro que lo último que quieres ser es periodista. Gastas mucho en música y aplicaciones que no usas del app store.
En conclusión: sí, tal vez todo no esté saliendo según el plan. Pero quizás es lo mejor. Me di cuenta que en mi caos y despreocupación descubrí nuevas cosas y cuanto me gusta hacerlas. Que gracias a mi desastre protagonicé mi propio largometraje titulado "escape a nueva york" y terminé 1 mes allá. Que tengo personas que me quieren mucho y que están conmigo aunque no sepa en que día vivo. Y que ignorar todas esas expectativas que varias personas tenían sobre mí, fue la mejor decisión.
Es verdad, mi vida es un desastre. Pero estoy empezando a creer que es un desastre muy bonito. Porque ahora que ignoro el camino, quiebro mis propias reglas, me olvido (literalmente) del plan y "tengo tiempo" (que es falso porque en verdad debería estar haciendo otra cosa) tomo más jugo de lúcuma, paseo mucho en mi bicicleta y estoy empezando a conocer a una nueva yo que creo que siempre estuvo ahí, solo que solía ignorar. A veces un desastre es todo lo que necesitas.
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