domingo, 22 de septiembre de 2013

Décima-tercera entrada (Aeropuerto)


Personas que corren,
que huyen de sus destinos.
Personas felices, emocionadas,
resignadas, desesperadas.

Sonriendo, esperando,
esperando, esperando, esperando.
Perdidas, desubicadas.
Caminando como en casa.

Que miran al suelo,
que buscan el cielo,
que aman este proceso,
que ya se aburrieron.

Personas decidiendo el camino.
Sintiéndose espontáneas,
mientras esperan en fila
y pagan el sobrepeso.

Personas que quieren irse.
Personas que quieren quedarse.
Personas que buscan puertas.
Personas que no se encuentran.

En el piso y de pie.
Despidiendo y recibiendo.
Cansadas de contar minutos.
Cansadas de contar años.

Sabiendo que regresarán,
sabiendo que no volverán.
Con la esperanza de hacerlo,
con las ganas de creerlo.

Viendo el futuro.
Recordando el pasado.
Ese que está lleno de terminales,
de huidas que no duraron,
de despedidas que no avisaron.

Maletas que se quedaron en el camino.
Sueños que se volvieron realidad.
Personas que rieron y lloraron.
Besos de esos para recordar.

Partiendo y a la vez llegando.
Aun con resaca.

Momentos congelados.
Recuerdos empacados.
Maletas que no suben al avión.

Personas buscando que hacer,
buscando y soñando,
encontrando y olvidando,
amando y no olvidando.

Rostros que sonríen.
Que se ríen.
Que prometen.
Que se despiden.
Que hablan mucho de lo mismo.

De esos septiembres que cambiaron con una pasta.
De esas ciudades que no descansan.
De esas personas que encuentran un día.
De esos aeropuertos,
de esas incómodas sillas.

Y siguen esperando.

(Marzo 2013. JFK)

No hay comentarios:

Publicar un comentario